Despertar el pulso
2023
Exhibición individual en Proyecto Almil. Casa Eguren, Lima
Curaduría por Gisselle Girón Casas
Proyecto ganador de Estímulos económicos para la cultura 2023
Ministerio de Cultura del Perú
Proyecto apoyado por los Prince Claus Seed Awards 2022
Nuestra fascinación colectiva por el significado de los sueños ha producido un catálogo infinito para entenderlos. Pensamos que en estos se encuentran codificados nuestros más profundos sentimientos que no podemos nombrar pero que la piel siente y la mente carga. A veces, los reprimimos para poder continuar con tareas habituales, pero entendemos que son un medio para comprender nuestras coordenadas emocionales. ¿Cuántas veces has contado a una persona cercana sobre tus sueños en búsqueda de interpretarlos? ¿Has volteado tu almohada con la misión de interrumpir alguna pesadilla? Muchos sueños generan imágenes tan vívidas, aunque físicamente imposibles, que es difícil sacudir la sensación de que tu cuerpo haya presenciado los acontecimientos producidos por la mente al descansar.
Se dice que soñar con agua mansa es un reflejo de paz o un presagio de buenos momentos por venir, pero si el agua es turbia y movida estaríamos enfrentando un episodio que nos demanda tomar decisiones difíciles. Se dice que soñar con la muerte simboliza un deseo intenso de cambio. Pero de los sueños a los que debemos estar atentes, son aquellos que se repiten. ¿Y qué significa soñar con tu trabajo? ¿En tus sueños te ves replicando las acciones que llevas a cabo cuando trabajas? Para Jimena, estas preguntas detonaron una serie de conversaciones a lo largo del 2022 con mujeres migrantes venezolanas y peruanas que trabajan pintando plantas de zapatillas falsificadas en la industria informal de calzado en las galerías del C.C. Perú al Futuro, ubicado en la zona comercial de Caquetá en Lima.
Caquetá, como muchos otros mercados y galerías en ciudades metropolitanas, son espacios de continuo retorno para Jimena. Estos enclaves comerciales son proveedores de una extensa variedad de materialidades que Jimena utiliza en sus trabajos, así como contextos que condensan ritmos, temporalidades, aspiraciones y demandas de la vida económica y social en la ciudad. Tras la búsqueda de alternativas baratas al linóleo, durante sus años como estudiante de grabado, Jimena entra en contacto con Caquetá, zona especializada en el comercio de calzado y carteras. Posteriormente, en el marco de otros proyectos, ella regresa fijando su atención en la jerarquización entre materiales entendidos como originales y falsos, como el cuero y la cuerina, o el terciopelo y la pana. En Despertar el Pulso la búsqueda de Jimena se ve informada por las voces y testimonios de mujeres quienes trabajan con estas materialidades.
¿Quiénes son los sujetos que trabajan con los materiales vinculados al comercio del calzado? ¿Cómo y por qué trabajan con estas superficies? ¿De qué forma conciben su relación con su trabajo? ¿Qué buscan, anhelan y de qué forma estos materiales influyen sus vidas? Los primeros encuentros entre Jimena y las trabajadoras se vieron marcados por intercambios ásperos en los cuales rechazaban cualquier diálogo más allá del relacionado directamente con pedidos o cotizaciones de plantas de zapatillas.
Poco a poco, en la cotidianidad de ver a Jimena regresar a sus talleres y fuera de los ojos vigilantes de las dueñas de los puestos, las trabajadoras se acomodan a su presencia, haciéndola parte de sus conversaciones. Es gracias a estas visitas que se forja una relación de confianza mutua y complicidad compartida al reconocer que ambas partes trabajan con materiales comunes. Esta relación le permite a Jimena ser parte de conversaciones sobre sueños relacionados con el trabajo, así como escuchar sobre recuerdos de sus pueblos natales, el agobio causado por las altas demandas de producción, sus recorridos migrantes para llegar a Lima y sus proyectos de vida.
Despertar el Pulso es una instalación que toma los testimonios de estas trabajadoras, los entornos, diseños y materialidades que informan el universo de pintado de plantas de zapatillas, como inspiración para crear un paisaje onírico, compuesto por esculturas, dibujos, cortinas y un video documental. Al igual que en los sueños, donde se suspende el sentido común y orden natural de las cosas, Jimena subvierte materialidades entre objetos para pensar en la fragilidad e inestabilidad de las estructuras que sostienen el comercio informal de plantas de zapatillas. En esta exposición abunda el plástico, goma, metal y un sinfín productos sintéticos. Jimena también introduce materiales como el vidrio, ajeno al C.C. Perú al Futuro, pero, empleado para inyectarle a estos objetos el sentir de inestabilidad, precariedad y cansancio que comparten las trabajadoras en sus experiencias laborales y vivencias como migrantes en Lima.
Las plantas de zapatillas convertidas en grandes torres de goma referencian las geografías inciertas de los trayectos migratorios de las trabajadoras, pero también aparentan ser vestigios al culto de las altas demandas de producción y consumo, rastros de la precarización laboral. Bajo este horizonte económico es que los objetos y testimonios que conforman esta instalación se desnudan como cansados. Los sueños de estas trabajadoras se sitúan en un contexto en el cual se demanda la sobreproducción por encima de todo, donde el descanso es uno de los últimos campos de necesidades básicas humanas en erosión y peligro, y donde su mano de obra —a pesar de producir un objeto único— es considerada y remunerada con un valor inferior al del objeto producido por una máquina. Ellas piensan en las decenas de pedidos por completar, hasta en el momento más íntimo y vulnerable de reposo.
Es así que el compartir sueños se configura como una poderosa herramienta para forjar conexiones entre trabajadoras. Los sueños en Despertar el Pulso se convierten en portales para pensar en sus voces como un coro común de deseos y búsquedas compartidas, propiciando la idea de sueños colectivos a diferencia de un sueño o búsqueda individual. Esta instalación nos pide reconsiderar el sueño y el descanso como instancias cotidianas donde emergen posibilidades de nuevas utopías para un entorno que vive agotado de las pesadillas recurrentes de la era global del capital.
Gisselle Girón Casas





































